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De panzazo

Ganarle a un modesto Curazao -que se defendía peor que un equipo de la Liga de futbol 7 en la que juego los domingos, pero que atacaba con desparpajo y metió en problemas a Jesús Corona- fue celebrado anoche por los seleccionados como un triunfo sobre una potencia europea.

El marcador de 2-0 disfraza y mete por debajo de la alfombra el polvo que deja el futbol intermitente del planteamiento del colombiano Juan Cambios Osorio en la Copa Oro, de individualidades que apagan el fuego de la nula conjunción e indefinición de un estilo de juego.

Lo peor es que el discurso de los números que algunos llaman sorprendentes y positivos del estratega comienza a ser un argumento poco sólido y desgastado, ante la pobreza que muestra el representativo nacional en su funcionamiento.

No hay que olvidar que el Tri mayor, con todo y los seleccionados de Europea, en la Confederaciones -con laterales improvisados- también dejó dudas sobre lo que podrá hacer en el Mundial.

Lo más curioso es que por primera vez en todo el verano el colombiano al fin puso una alineación congruente en cuanto a las posiciones naturales de los futbolistas, con todo y que se aventó 10 rotaciones y que sólo Orbelín Pineda repitió en la alineación.

Peeeeero aun con el futbol mostrado, limitado y sin ideas, alcanzó para vencer al cuadro caribeño y lograr el pase a Cuartos de Final, donde México se cruzará con Honduras, que pasó con su victoria en la mesa contra Guayana Francesa.

No se si lo peor fue la inoperancia del equipo o las declaraciones de Pompilio Páez -Pompi para los cuates- al final del juego, cuando explicó que su equipo no lució porque Curazao es un cuadro muy atlético.

¿Alguien le vio parecido a los curazaleños con el equipo del "Cholo" Simeone?

A lo suyo

De plano quedó evidenciado ayer Miguel Herrera, quien en lugar de criticar con todo a Osorio y levantar la mano para entrar al quite en su lugar en la Selección, debería ponerse a trabajar con su equipo.

En el verano, el "Piojo" participó como analista de los juegos del Tricolor en la Confederaciones y la Copa de Oro, mientras le echaba un ojo al América en la pretemporada.

Y lo digo por lo mostrado en su primer duelo oficial de su segunda gestión con las Águilas y la posterior derrota en la Súper Copa MX, a la que los rivales entraron con calzador para cubrir la ausencia de las Chivas, que como lograron el doblete tuvieron que cumplir con el Campeón de Campeones.

Las Águilas del "Piojo" no sólo carecieron de fuerza, contundencia, personalidad y estilo, sino de la cuota de talento necesaria para activar al frente a Oribe Peralta y a Silvio Romero.

Y la defensa, haciendo agua... y feo.

Herrera reconoció que a su equipo le falta trabajo y que no está listo.

¿A poco?

Informante

El Pachuca llevaba casi dos meses tras los pasos de Keisuke Honda, estrella del Milan y la bomba del mercado de verano del futbol mexicano.

Peeeeero antes de que detonara hubo un trabajo subterráneo en el que estuvieron involucrados Andrés Fassi, Jesús Martínez y Javier Aguirre.

Primero, Fassi puso manos a la obra al enterarse de que el japonés quedaría libre y no pensaba renovar con el Milán.

Así que Chucho Pachuco entró de lleno en la operación, porque buscaba que el fichaje de un crack fuera más parecido al de André-Pierre Gignac con los Tigres que al de Ronaldinho con el Querétaro, así que tuvo a un asesor de lujo.

Como tiene una buena relación con Aguirre -artífice del primer título de Liga de los Tuzos- le echó una llamada para que le diera referencias del futbolista, a quien el "Vasco" dirigió en su efímero paso por la Selección de Japón.

Aguirre se desvivió en elogios y dijo que Honda era un futbolista comprometido con su profesión y resaltó sus ya conocidas características técnicas.

Una vez que el "Vasco" levantó el pulgar, el Pachuca apretó las tuercas para una negociación nada sencilla y convenció al japonés de venir.

Eso es trabajo en equipo.